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"Nadie educa a nadie; nadie se educa solo; los hombres se educan entre si, mediatizados por el mundo."
Paulo Freire

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jueves, 4 de agosto de 2011

TÉCNICAS PARA EL AULA: Manejar pensamientos y emociones

Los objetivos de esta técnica son: rescatar el liderazgo del “yo”, prevenir conflictos, proteger los campos de la memoria, promover la seguridad, desarrollar un espíritu emprendedor y proteger la emoción en focos de tensión.
Una vez vino a verme una estudiante de ingeniería que se quejaba de depresión. Había consultado a siete psiquiatras y tornado casi todos los tipos de antidepresivos existentes. Estaba desalentada; la vida no tenía sentido, la esperanza se había desvanecido. El dolor de la depresión, Qué es la última etapa del sufrimiento humano, le robó su sentido de la vida. Me conmovió su bancarrota emocional.
Le dije que no debería aceptar estar enferma. Ella podía revertirlo. El rescate del liderazgo de su “yo” sería capaz de incrementar el efecto de la medicación y recuperar su fascinación por la vida. Le dije que tenía las herramientas dentro de sí misma, pero que no las utilizaba. Le comenté que, aun cuando era importante, la medicación era un actor secundario del tratamiento. ¿Quién es el actor principal? El manejo de los pensamientos negativos y de las emociones angustiantes.
Ella aprendió que toda la basura que entraba al escenario de su mente se registraba automáticamente en la memoria y no se podía borrar, sólo reeditar. Se dio cuenta que no sólo debía entender sus heridas del pasado para hacer la reedición, sino también criticar cadapensamiento negativo y cada emoción perturbadora.
Así, poco a poco, la joven dejo de ser víctima de sus problemas y comenzó a escribir su historia y a contemplar la belleza. Aparecieron las flores después de un invierno largo e insoportable. Ella se volvió más hermosa. Todos aquellos que pasan por el caos de la depresión, del pánico, de las fobias y de la pérdida y lo superan, se vuelven más bellos internamente.
La autocompasión, el conformismo y la falta de motivación para pelear son serios obstáculos para superar los trastornos emocionales. El manejo de los pensamientos es el punto central del tratamiento psicoterapéutico de cualquier cadena de pensamiento. Sin embargo, también debemos entender que este manejo es el punto central de la educación, aun cuando la ciencia comprende muy poco de esta materia.
Si los jóvenes no aprenden a manejar sus pensamientos, serán un barco sin timón, títeres de sus propios problemas. La tarea más importante de la educación es transformar a los seres humanos en líderes de sí mismos, líderes de sus pensamientos y emociones.
En todo el mundo, las escuelas enseñan a los estudiantes a manejar compañías y máquinas, pero no los preparan para manejar el libreto de sus pensamientos. Es incontable el número de personas que son profesionalmente exitosas pero esclavas de sus pensamientos.
Su vida emocional es miserable. Enfrentan al mundo, pero son incapaces de eliminar la basura de sus mentes.
He tratado doctores, abogados y hombres de negocios que son inteligentes para lidiar con problemas objetivos. Pero una ofensa los derrota, una crítica los destruye y una desilusión por parte de sus seres cercanos les causa gran ansiedad. Son fuertes en el mundo externo, pero líderes frágiles en los campos de su psique.

Liberarse de la prisión intelectual

Los maestros fascinantes deberían ayudar a sus alumnos a liberarse de la prisión intelectual. ¿Cómo? Independientemente de la asignatura que impartan, deberían demostrarles, cuando menos una vez a la semana, que pueden y deben controlar sus pensamientos y emociones. Ya sea contando historias o hablando directamente, los maestros deberían comentar que si el “yo”, que representa la voluntad consciente, no es el líder de los pensamientos, entonces será dominado. No puede haber dos amos. Los
maestros deberían comentar que los seres humanos tienen la tendencia a ser sus propios flageladores. Necesitan hacer hincapié en que nuestros peores enemigos están dentro de nosotros mismos. Sólo nosotros podemos evitar que seamos felices y saludables.
De la misma manera, los padres deben enseñar a sus hijos a criticar sus propias ideas negativas, a combatir sus miedos, a enfrentar sus heridas y su timidez. En mi opinión, el manejo de los pensamientos es uno de los descubrimientos más importantes de la ciencia moderna. Pero las escuelas de educación, pedagogía y psicología siguen dormidas a este respecto. Somos especialistas en formar gente pasiva.
¿Qué caso tiene aprender a resolver problemas matemáticos, si nuestros jóvenes no
aprenden a resolver los problemas de la vida? ¿Qué caso tiene aprender idiomas si no saben
hablar consigo mismos?
Es tiempo de engendrar autores y no víctimas de sus propias historias. Es tiempo de prevenir los trastornos emocionales entre los jóvenes, en vez de esperar y tratarlos después de que aparecen. La gente joven necesita una educación que los sorprenda.

Fuente:
  • Dr. Augusto Cury, Padres brillantes, Profesores fascinantes

martes, 2 de agosto de 2011

TÉCNICAS PARA EL AULA: Educar la autoestima elogiando antes de criticar

Los objetivos de esta técnica son: educar la emoción y la autoestima, vacunar contra la discriminación, promover la solidaridad, resolver conflictos en el salón de clases, filtrar los estímulos estresantes y manejar la pérdida y la frustración.
 
El elogio alivia las heridas del alma, educa las emociones y la autoestima. Elogiar es alentar y enfatizar las características positivas. Hay padres y maestros que nunca elogian a sus hijos y estudiantes.

¿Cómo ayuda a un alumno o hijo que ha fallado, atacado a otros o tenido reacciones inadmisibles? Uno de los grandes secretos es usar la técnica elogio-crítica. Primero, elogie algunas de sus características. El elogio estimula el placer, y el placer abre las ventanas de la memoria.
Momentos después, puede criticarlo e invitarlo a reflexionar sobre su falla.
Criticar sin elogiar primero entorpece la inteligencia, hace que el joven reaccione por instinto, como un animal amenazado. Los seres humanos más agresivos se derriten con un cumplido y, por lo tanto, se les desarma para poder ayudarles. Muchos asesinatos podrían haberse evitado si, durante el primer minuto de tensión, la persona amenazada hubiera expresado algún cumplido a su agresor.
Una vez, un hombre de ascendencia alemana, cuyos abuelos sufrían de traumas de guerra, vino a mi oficina. Era muy agresivo. Dijo que mataría a cualquiera que se cruzara en su camino, incluyendo a sus hijos. En una de las sesiones, le dije algo que no le gusto, sacó una pistola y me amenazó. ¿Sabe usted lo que hice? No me dejé intimidar. Lo miré a los ojos y le hice un cumplido. Le pregunté: “¿Por qué un hombre inteligente necesita un arma para exponer sus ideas?”, y continué: “¿Sabe que usted tiene una gran capacidad intelectual, y que a través de ella puede ganarse a cualquier persona?”
El cumplido lo sorprendió. Su ira se derritió como el hielo bajo el sol de mediodía. Comenzó a llorar. De ahí en adelante, tuvo una excelente evolución en su tratamiento. Se volvió un ser humano muy amigable. Si yo no hubiera actuado de esa manera, probablemente no estaría aquí escribiendo este libro.

Vacunar contra la discriminación

Pruebe elogiando a su pareja, a sus hijos, a sus estudiantes y a sus compañeros de trabajo antes de criticarlos. Siempre hay razones para valorar; encuéntrelas. Después del cumplido, haga su crítica, pero dígala una sola vez. No se genera un momento educacional repitiendo la crítica, sino mediante su registro privilegiado. Si usted utiliza esta técnica durante unos meses, sus relaciones sociales serán totalmente distintas. Será capaz de conquistar a la gente más fría e insoportable.
No hay niños problemáticos, sino niños que tienen problemas. Elogie a los niños tímidos, obesos, discriminados, hiperactivos, difíciles y agresivos. Aliente a aquellos de quienes todos se burlan, a los que se sienten menos que los demás. Ser un educador es ser un promotor de la autoestima.
Si pudiera, iría de escuela en escuela en varias partes del mundo, capacitando a los maestros para comprender el funcionamiento de la mente y para entender que dentro del pequeño espacio de la escuela se activan grandes traumas emocionales. En vez de elogios hay críticas agresivas. Con frecuencia, los estudiantes se lastiman seriamente entre sí.
No permita, bajo ninguna circunstancia, que los estudiantes llamen a sus compañeros “gordo” o “elefante” porque son obesos. No tiene usted idea del vacío emocional que estos apodos provocan en el campo del inconsciente. No les permita hablar peyorativamente acerca de los defectos físicos y el color de la piel de los demás. Estas bromas no son inocentes.
Ocasionan graves conflictos que nunca se pueden borrar, sólo reeditar. La discriminación es un cáncer, una mancha que siempre ha empañado nuestra historia.
Desde pequeñas, enseñé a mis hijas a entender que dentro de cada ser humano hay un mundo por descubrir. Han aprendido a vacunarse contra la discriminación. Tengo ascendencia europea y oriental. ¿Sabe usted cuál es el color de las dos muñecas de mis hijas menores? Negro. Se duermen felices con sus muñecas negras, aun cuando nosotros somos blancos. Nunca he interferido con esta elección. Ellas han aprendido a amar la vida.
Enseñe a los jóvenes con palabras, y sobre todo con actitudes, a amar a la especie humana. Dígales que más importante que ser americanos, árabes, judíos, blancos, negros, ricos o pobres, es el hecho de que somos una especie fascinante. En el trasfondo de nuestra inteligencia, somos más parecidos de lo que imaginamos. Elogie la vida. Invite a los jóvenes a soñar. Si dejan de creer en la vida, no habrá futuro.

Fuente:

  • Dr. Augusto Cury, Padres brillantes, Profesores fascinantes

sábado, 30 de julio de 2011

TÉCNICAS PARA EL AULA: Humanizar al maestro: cruce su historia

Los objetivos de esta técnica son: desarrollar la socialización, estimular el afecto, crear puentes productivos en las relaciones sociales, estimular la sabiduría, superar los conflictos y valorar el “yo”.
Antes del siglo XVI, los estudiantes vivían con sus maestros. Dejaban a sus padres cuando eran niños o adolescentes, y aprendían una profesión como herrero, productor de vinos, etc.
Muchos de ellos pagaban un precio emocional muy alto, porque eran separados de sus padres desde los 7 a los 14 años, lo que lastimaba su relación de afecto con ellos.
Cuando las escuelas comenzaron a extenderse, hubo un gran salto emocional porque, además de la ganancia educacional que los niños tenían en la escuela, regresaban cada día a casa con sus padres. Su afecto mutuo creció. Los padres abrazaban a sus hijos todos los días.
En Francia aparecieron palabras como chéri (querido). Incluso cambió la arquitectura de las casas. Aparecieron los salones laterales para que los extraños no invadieran el espacio íntimo de la familia.
Tan pronto como las escuelas se diseminaron, se propiciaron las relaciones sociales. Fue un buen comienzo. La familia era una fiesta. Los padres tenían tiempo para sus hijos, y los hijos admiraban a sus padres. Pero en los siglos siguientes, las relaciones se volvieron muy distantes. Hoy en día, los padres y los hijos casi no tienen tiempo de hablar. ¿Y que hay de las relaciones escolares? Ahí es peor.
Los maestros y los alumnos comparten el espacio de un salón de clases, pero no se conocen. Pasan años juntos, pero son extraños entre sí. ¿Qué tipo de educación es esta que le resta importancia a la emoción y niega la historia existencial?
Los animales no tienen una historia porque no se dan cuenta que son únicos en el mundo, pero los seres humanos captan esta diferencia y, por lo tanto, construyen una historia y transforman el mundo (Freire, 1998). Las escuelas de pedagogía fracasan porque no estimulan a los maestros a humanizarse en el salón de clases. Humanizar el conocimiento es fundamental, y humanizar a los maestros es primordial.
Las computadoras podrán informar a los alumnos, pero sólo los maestros son capaces de formarlos. Sólo ellos pueden estimular la creatividad, la superación de los conflictos, el encanto por existir, la educación para la paz, para el consumo y para el ejercicio de los derechos humanos.
Queridos maestros, cada uno de ustedes tiene una historia fascinante que incluye lágrimas y alegrías, sueños y frustraciones. Cuenten esta historia a sus alumnos en pequeñas dosis a lo largo del año. No se escondan detrás del gis o de su material. De otra forma, los temas transversos -responsables de educar para la vida, como la educación para la paz, para el consumo, para el tráfico y para la salud- serán una utopía; estarán dentro de la ley pero no dentro del corazón.
La educación moderna esta en crisis porque no esta humanizada; separa a los pensadores del conocimiento, a los maestros de la materia, a los estudiantes de la escuela; en otras palabras, separa al sustantivo del objeto. Ha creado jóvenes lógicos, que saben lidiar con los números y las máquinas, pero no con las dificultades, los conflictos, las contradicciones y los retos. Por eso rara vez produce excelentes ejecutivos y profesionales que abandonan la monotonía y hacen la diferencia.

Obtener ventajas competitivas

Permítame insistir nuevamente en este punto. La educación esta mal fundamentada a nivel mundial. Las escuelas se crearon sin una comprensión profunda de los roles de la memoria y el proceso de construcción de pensamientos. Aun cuando no disponemos de datos estadísticos, creo, como dije antes, que nunca recordaremos al menos el 90% de la información que aprendemos en el salón de clases.
Hemos atestado la memoria y no sabemos que hacer con tanta información. La memoria se especializa en sostener el florecimiento de nuevos pensamientos y la creatividad de la inteligencia. Demos menos información y crucemos más nuestras historias.
Existen muchas escuelas que sólo se preocupan por preparar a los estudiantes para las mejores universidades. Cometen un error, porque únicamente se enfocan en este objetivo.
Aun cuando sus estudiantes entren a las mejores escuelas, al salir pueden tener enormes dificultades para resolver sus retos profesionales y personales.
El sistema educacional está enfermo. Vaya más allá del contenido pragmático. Yo pido a los maestros que hagan un espacio para humanizar el conocimiento, humanizar su historia y estimular el arte de la duda. Sus alumnos no sólo avanzaran intelectualmente, también tendrán ventajas competitivas. ¿Cuáles?
Serán emprendedores, sabrán cómo elegir, tomar riesgos para realizar sus metas y soportar con dignidad los inviernos de la vida. Serán más saludables emocionalmente, tendrán menos probabilidades de desarrollar conflictos y de necesitar tratamiento psicológico.

Fuente:
  • Dr. Augusto Cury, Padres brillantes, Profesores fascinantes

viernes, 29 de julio de 2011

TÉCNICAS PARA EL AULA: Humanizar el conocimiento

Los objetivos de esta técnica son: estimular la audacia y la sagacidad, cultivar la creatividad, alentar la sabiduría,expandir la capacidad crítica y formar pensadores.
 
La educación clásica comete otro gran error. Se esfuerza por transmitir el conocimiento en el salón de clases, pero rara vez comenta sobre la vida de quienes desarrollaron ese conocimiento. La información de química, física, matemáticas e idioma debería tener una cara, una identidad. ¿Qué significa esto? Significa humanizar el conocimiento, contar la historia de los científicos que originaron las ideas que los maestros enseñan. Significa también reconstruir el entorno emocional en que ellos vivían mientras investigaban. Significa describir la ansiedad, los errores, las dificultades y discriminación que sufrieron. Algunos pensadores murieron defendiendo sus ideas.
La mejor forma de producir gente que no piensa es alimentarla con conocimiento sin vida e impersonal.
Soy un crítico del hermoso material didáctico que contiene conocimiento pero ignora la historia del científico. Este tipo de educación causa aversión en los estudiantes, no estimula el arte de pensar.
Pasé muchas noches de insomnio, dificultades y turbulencias para crear una nueva teoría sobre el funcionamiento de la mente, en un país que no tiene la tradición de producir científicos teóricos. Generar una nueva teoría es mucho más complejo que hacer cientos de investigaciones. Pero no todo el mundo valora este trabajo.
¿Cuáles son mis fundamentos intelectuales? ¿Podrían ser mi éxito, el reconocimiento de la teoría y su utilización en tesis de maestría y doctorado? No. Mis fundamentos son el dolor que sentí, las inseguridades que viví, la angustia que sufrí y la superación de mi caos…
Detrás de cada información dada con tanta simplicidad en el salón de clases están las lágrimas, las aventuras y el coraje de los científicos. Pero los estudiantes no pueden verlos.
Hablar acerca de la historia de la ciencia y de los pensadores es tan importante como el conocimiento que han generado. La ciencia sin rostro paraliza la inteligencia, distorsiona el ser y lo aproxima a la nada (Sartre, 1997). Genera hombres arrogantes y no pensantes. Un científico rara vez ha causado algún daño a la humanidad. Quienes causaron daño fueron aquellos que usaron la ciencia sin conciencia crítica.

Pasión por la ciencia: en busca de aventuras

Debido a que genero conocimiento acerca de cómo construimos los pensamientos, siempre me ha intrigado la observación de que un pensador cree un grupo de primera generación de colegas pensantes, y que en la segunda generación se vuelvan escasos. Por ejemplo, muchos de los jóvenes amigos de Freud se volvieron pensadores, como Jung y Adler. Después de la muerte de Freud, muchos de sus seguidores se cerraron a nuevas posibilidades de pensamiento. Así que no expandieron sus ideas más allá de lo que la primera generación había hecho; sólo las reprodujeron o las repitieron.
¿Por qué ocurre este fenómeno inconsciente en la ciencia? Porque la primera generación participó en la historia viva del pensador. Sintió el calor de sus retos, de sus persecuciones y coraje, y por lo tanto tenía abiertas las ventanas de la inteligencia y se atrevió a crear, a tomar riesgos y a proponer algo nuevo. La segunda generación no participó en esta historia, así que divinizó al pensador en vez de humanizarlo.
Claro que hay excepciones, pero este mecanismo es universal. Ha estado presente en la filosofía, en las leyes, en la física y los sistemas políticos, e incluso entre los líderes espirituales. ¿Sabe usted quiénes son los peores enemigos de una teoría o de una ideología?
Sus defensores radicales. Hay mucho por decir acerca de esto, pero ahora no es el momento.
Por lo tanto, afirmo convencido que humanizar el conocimiento es fundamental para revolucionar la educación. De otro modo, asistiremos a miles de conferencias sobre educación que no tendrán ningún efecto intelectual. Los estudiantes, incluso aquellos que logren grados de maestría y doctorado serán, en el mejor de los casos, actores secundarios en la evolución de la ciencia.
Creo que del 10 al 20% de la clase debería ser empleado por los maestros en rescatar las historias de los científicos. Esta técnica estimula la pasión por el conocimiento y produce ingenieros de ideas. Los estudiantes se irán con un diploma en la mano y una pasión en el corazón. Serán aventureros que se enfrentaran al mundo y lo exploraran con habilidad.
La gente joven saldrá de la secundaria, la preparatoria y la universidad deseando imitar a esos modelos emprendedores como científicos, doctores, juristas, maestros; en otras palabras, los actores que transformen el mundo y no modelos fotográficos y artistas que pasan una noche bajo los reflectores de los medios. El conocimiento sin rostro y la industria del entretenimiento irreal han matado a nuestros verdaderos héroes.

Fuente:
  • Dr. Augusto Cury, Padres brillantes, Profesores fascinantes

jueves, 28 de julio de 2011

TÉCNICAS PARA EL AULA: Ser un contador de historias

Los objetivos de esta técnica son: desarrollar la creatividad, educar las emociones, estimular la sabiduría, expandir la capacidad de encontrar soluciones en situaciones de estrés y enriquecer la socialización.
 
Educar es contar historias. Contar cuentos es convertir la vida en la diversión más seria de la sociedad. La vida tiene pérdidas y problemas, pero debe ser vivida con optimismo, esperanza y alegría. Los padres y los maestros deberían bailar el vals de la vida como contadores de historias o cuentos.
El mundo es demasiado serio y frío. Cada día, en las noticias vemos crímenes, tragedias, muerte y desventuras. Esta avalancha de malas noticias se archiva en el mercado de la memoria, creando cadenas de pensamientos que hacen que veamos la vida triste, con ansia y sin entusiasmo.
Debemos vivir con mayor suavidad. Aprender a reírnos de nuestras tonterías, comportamientos absurdos, caprichos y miedos. Necesitamos contar cuentos. Los padres deben enseñar a sus hijos creando historias. Los maestros deben contar historias para enseñar su materia con el condimento de la alegría y, a veces, de las lágrimas.
Para contar historias es necesario usar una voz teatral, y cambiar el tono durante la exposición. Usted debe hacer gestos y mostrar reacciones capaces de expresar lo que la información lógica no puede decir. Muchos padres y maestros están dotados de una gran cultura académica, pero son limitados, rígidos y formales. No se soportan ni a sí mismos.
¿Hay gente que no es capaz de contar historias? No lo creo. Dentro de cada ser humano, incluso del más formal, hay un payaso que quiere respirar, jugar y relajarse.
Revívalo. Sorprenda a los niños. Nuestros niños necesitan una educación seria, pero también agradable. Sonría, abrace a los niños y cuénteles un cuento.

Gritar desde el corazón, contando historias suaves

Los “cuentos” pueden recapturar las “historias”. La ficción puede recapturar la realidad.¿Cómo es eso? Un maestro de historia no debería hablar de esclavitud sin tratar el periodo histórico. La información escueta sobre la esclavitud no nos educa ni nos conmueve, ni nos hace conscientes ni provoca el rechazo de los crímenes cometidos por nuestra especie. Al hablar acerca de la gente de color, un maestro de historia debería crear historias para hacer que los estudiantes entiendan la desesperación, los pensamientos y la angustia que sintieron estos seres humanos al ser esclavizados por miembros de su misma especie. Nada es mejor que narrar una historia real o una que induzca a los alumnos a imaginar el drama de la esclavitud.
Sin esta inmersión interna, la esclavitud no generará un sólido impacto emocional. No provocará una rebelión decisiva contra la discriminación. La muerte de millones de judíos, gitanos y otras minorías no generará emociones, ni creará vacunas intelectuales. Se crearán otros “Hitler”. Hablar acerca del conocimiento sin humanizarlo, sin transmitir la emoción de la historia, perpetúa nuestras miserias y no las cura.
Contar historias también es psicoterapéutico. ¿Sabe usted cuál es la mejor forma de resolver conflictos en el salón de clases? No es atacando, gritando o regañando. Estos métodos se han usado desde la edad de piedra y no funcionan.
Es contar historias, lo cual seduce los pensamientos y estimula el análisis.
La próxima vez que su alumno o su hijo lo ataque, indúzcalo a pensar. Grite cortésmente desde su interior, grite suavemente contándole un cuento. Los jóvenes podrán olvidar sus críticas y reglas, pero no olvidarán sus historias.

Fuente:
  • Dr. Augusto Cury, Padres brillantes, Profesores fascinantes

miércoles, 27 de julio de 2011

TÉCNICAS PARA EL AULA: Exposición interrogativa: el arte de cuestionar

Los objetivos de esta técnica son: aliviar el SPA (síndrome de pensamiento acelerado), reavivar la motivación, desarrollar la capacidad de cuestionamiento, enriquecer la interpretación de los textos y enunciados y abrir las ventanas de la inteligencia.
 
¿Todo estrés es negativo? ¡No! El estrés sólo es negativo cuando es intenso, bloquea la inteligencia y genera síntomas. Hay un tipo positivo de estrés que abre las ventanas de la memoria y nos estimula a superar los obstáculos y a resolver dudas. Sin este estrés, nuestros sueños se diluyen, nuestra motivación se derrumba. ¿La educación produce estrés positivo o negativo? ¡Con frecuencia, estrés negativo! ¿Por qué?
Por la forma fría, prefabricada e insípida en que se transmite el conocimiento.
Esta transmisión crea un entorno sin retos, aventuras o inspiración intelectual. Educar es estimular la inteligencia, es el arte de los desafíos. Si un maestro no es capaz de estimular la inteligencia de sus alumnos durante su exposición, no ha educado. ¿Qué es más importante en la educación: la duda o la respuesta? Mucha gente piensa que es la respuesta. Pero las respuestas son las mayores trampas intelectuales. Lo que determina la magnitud de la respuesta es la magnitud de la duda. Las dudas nos estimulan más que las respuestas.
Las dudas son el principio de la sabiduría en filosofía (Durant, 1986). En el caso de un científico, un ejecutivo o un profesional, cuanto más dude de sus verdades y cuestione el mundo que le rodea, más expandirá el mundo de las ideas y más brillará. Los maestros deben instigar las mentes de sus alumnos y provocarles dudas. ¿Cómo? Haciendo a cada momento la exposición interrogativa. Cuando hable del átomo, el maestro debería preguntar: “¿Quién puede garantizar que el átomo existe?”, “¿cómo podemos afirmar que está formado de protones, neutrones y electrones?” Los maestros de matemáticas, lenguas e historia deberían aprender a cuestionar creativamente el conocimiento que exponen. Las preguntas ¿por que?, ¿cómo?, ¿dónde? y ¿cuál es la base de esto? deberían ser parte de su rutina.
La exposición interrogativa genera duda, la duda genera un estrés positivo y este estrés abre la ventana de la inteligencia. De esa manera formaremos pensadores y no repetidores de información. La clase en forma interrogativa conquista primero el territorio de las emociones, después el escenario de la lógica y, en tercer lugar, el campo de cultivo de la memoria. Los estudiantes son motivados en grado superlativo, se vuelven cuestionadores y no una masa de gente manipulada por los medios y el sistema.
La exposición interrogativa transforma la información en conocimiento, y el conocimiento en experiencias. El mejor maestro no es aquel que es más elocuente, sino aquel que más instiga y estimula la inteligencia.

Formar mentes libres

Si los estudiantes permanecen en la escuela durante cuatro años como meros oyentes de información, ya no se cuestionan sobre el mundo ni sobre ellos mismos y se convierten en espectadores pasivos. En este proceso, algunos jóvenes se vuelven arrogantes e insensibles y desarrollan ansiedad y características psicópatas.
Los psicópatas o dictadores son alimentados intelectualmente con verdades absolutas.
Nunca dudan ni cuestionan sus conductas inhumanas. El mundo gira alrededor de sus verdades. Lastiman a los demás y no sienten su dolor. Así que para que un psicópata pueda liberarse a si mismo, necesita aprender a amar el arte de dudar porque sólo de esta manera sabrá repensarse a si mismo y ser empático con los demás.
Los maestros deberían superar el hábito de transmitir conocimiento prefabricado como si fueran verdades absolutas, porque cada 10 años muchas verdades científicas se vuelven folclore y pierden su valor.
Practique hacer cuando menos 10 cuestionamientos en cada clase. No piense que esto es simple, porque requiere una capacitación de seis meses. La educación emancipa, forma mentes libres (Adorno, 1971), no robotizadas ni controladas por el consumismo, la paranoia estética y las opiniones ajenas.
 
Fuente:
  • Dr. Augusto Cury, Padres brillantes, Profesores fascinantes

TÉCNICAS PARA EL AULA: Sentarse en círculo o en herradura

Los objetivos de esta técnica son: desarrollar seguridad, promover la educación participativa, mejorar la educación, disminuir los conflictos en el salón de clases y las conversaciones paralelas.
 
 
Cierta vez, cuando estaba en 5° año, mi clase fue dividida en grupos. Cada grupo tenía que hacer una presentación a los otros grupos. Muchos estudiantes de mi grupo se rehusaron a pasar al frente para hacer nuestra presentación. Como yo era el más atrevido, lo hice. Nunca había temblado tanto, además de que se me quebraba la voz. Parecía tan fácil hablar en mi cuarto, pero no pude coordinar mis ideas frente a la clase. Ahora doy conferencias a audiencias de miles de personas. Pero superar este conflicto no fue fácil.
¿Por qué es tan difícil expresar nuestras ideas en público? ¿Por qué a tanta gente le cuesta mucho alzar sus manos y hacer una pregunta en público? ¿Por qué hay personas tan elocuentes y seguras para hablar con la gente cercana a ellas, pero que se inhiben completamente al discutir sus opiniones con extraños o con grupos de trabajo? Una de las gran des causas es el sistema escolar.
A pesar de que parece inofensivo hacer que los alumnos se sienten en filas, uno detrás del otro en el salón de clases, esta distribución es dañina; produce distracciones y entorpece la inteligencia. La alineación de los estudiantes destruye la espontaneidad y la seguridad para exponer ideas. Genera un conflicto caracterizado por el miedo y la inhibición.
El mecanismo es el siguiente: cuando usted esta en un entorno social, un fenómeno inconsciente, llamado activador de la memoria, se detona en fracciones de segundo, lo que abre ciertos archivos que contienen inseguridad y bloqueos, generando así un estrés que obstruye la lectura de otros archivos y dificulta la capacidad de reflexión.
Las grandes teorías educacionales no han estudiado los roles de la memoria. Por lo tanto, no se han dado cuenta de que, en sólo dos años, los alumnos que se sientan en fila en la escuela desarrollan un trauma inconsciente. Un trauma que produce una enorme incomodidad para expresar opiniones en reuniones, para decir “no” y para discutir las dudas en el salón de clases. Algunas personas desarrollan un miedo impresionante a ser criticadas y, por consiguiente, siempre están calladas. Otras se preocupan de más con respecto a lo que los otros piensan y dicen de ellas. ¿Tiene usted este trauma?
Las escuelas clásicas crean conflictos en los estudiantes sin darse cuenta. Además de bloquear la capacidad de debatir, sentar a los alumnos en filas propicia el síndrome de pensamiento acelerado (SPA). Los pensamientos de los estudiantes viajan a altas velocidades.
Si para los adultos es difícil soportar la fatiga, la ansiedad y la inquietud causadas por el SPA, imagine lo que será para un niño o un adolescente obligado a permanecer sentado, inactivo y, para acabar de rematarlo, tener como paisaje la nuca de su compañero de clases.
Perturbará el entorno, tendrá conversaciones paralelas y molestará a sus compañeros sólo para no explotar de ansiedad. No lo culpe. Culpe al sistema.
¿Cómo resolvemos este problema? Haciendo que los estudiantes se sienten en herradura o en un doble círculo. Deben verse las caras mutuamente. Por favor, no coloque a sus alumnos, desde el preescolar hasta la universidad, en filas. Esto promueve la inercia intelectual.

Educar con los ojos, los escultores de la emoción

Memorice estas palabras. El salón de clases no es un ejército de gente silenciosa ni un teatro donde el maestro es el único actor y los alumnos son espectadores pasivos. Todos son actores de la educación. La educación debe ser participativa.
En mi opinión, una quinta parte del tiempo en la escuela se debería pasar con los estudiantes dando la lección frente a la clase. Los maestros se relajarían durante estos periodos y los alumnos estarían comprometidos con la educación, desarrollarían su capacidad de crítica, de razonamiento esquemático y superarían la fobia social.
Yo pido a los maestros que presten atención especial a los alumnos tímidos. Estos tienen grados diversos de fobia social, de miedo a expresar sus ideas en público. Estamos provocando que los jóvenes sean tímidos. La gente tímida no habla mucho pero piensa bastante, y a veces se atormenta con sus pensamientos. Ya he dicho que las personas tímidas suelen ser excelentes con las otras personas pero terribles consigo mismas. Son éticas y se preocupan por la sociedad, pero no cuidan su calidad de vida.
Los educadores son los escultores de la emoción. Eduque mirando a los ojos a sus alumnos, eduque usando gestos: dicen tanto como las palabras. Sentarse en círculo o en herradura calma los pensamientos, mejora la concentración y disminuye la ansiedad de los estudiantes. La atmósfera de la clase se vuelve agradable y hay un incremento de la interacción social.

Fuente:
  • Dr. Augusto Cury, Padres brillantes, Profesores fascinantes

martes, 26 de julio de 2011

TÉCNICAS PARA EL AULA: Música de fondo en el salón de clases

Los objetivos de esta técnica son: desacelerar los pensamientos, aliviar la ansiedad, mejorar la concentración, desarrollar el placer de aprender y educar la emoción.
 J.C. nació prematuramente. Como todo bebe prematuro, no tuvo tiempo de colocar su cabeza en el canal de parto y quedarse quieta durante un mes, preparándose para las turbulencias de la vida. Nació a los siete meses, cuando aún estaba haciendo piruetas dentro del vientre de su madre. Nació lleno de energía.
Los estímulos del entorno lo trastornaron. Desarrolló una intensa ansiedad y se volvió un niño hiperactivo. He visto que muchos bebés prematuros se vuelven hiperactivos. Su hiperactividad no es genética, sino que ocurre debido a una falta de psicoadaptacion emocional, tan importante al final de la gestación. La psicoadaptación ocurre cuando el bebe ya casi no cabe dentro del vientre y por lo tanto tiene que disminuir sus movimientos y aprender a relajarse.
Cuando niño, J.C. no era capaz de estarse quieta en su pupitre. Estaba inquieto y tenso, repetía los errores e interrumpía la clase. Nada lo calmaba, ni siquiera ser regañado por los adultos. El no era así por gusto. Tenía una necesidad vital de perturbar su entorno para aliviar su ansiedad. La concentración era un concepto raro. Sólo se concentraba en cosas que le interesaban mucho. Pero como era listo, la poca concentración que tenía en el salón de clases le era suficiente para obtener buenas calificaciones.
Con el tiempo, aprendió a manejar su ansiedad y a tener proyectos de vida estables.
Contó con la ayuda de su maestro, que uso algunas de las técnicas que describiré. Llegó a ser un profesional competente. Como todos los hiperactivos, tiene pensamientos acelerados, pero sabe qué le ayudó a ser estable: la música clásica. Su madre le había enseñado a apreciarla desde la infancia.
La música clásica disminuyo la velocidad de sus pensamientos y estabilizo sus emociones.
Ejemplos como el de J.C. me han ayudado a entender el valor de la música para modular el ritmo de los pensamientos. Ésta es la primera técnica psicopedagógica: escuchar música de fondo durante las clases.

El objetivo de la música en el funcionamiento de la mente

Si las emociones determinan la calidad del registro, cuando no hay emoción la transmisión de la información genera dispersión en los estudiantes, en vez de placer y concentración. Si hay música de fondo en el salón de clases, de preferencia música suave, el conocimiento rígido y lógico enseñado por los maestros de matemáticas, física, química o lenguas cobra una nueva dimensión emocional. La memoria lo registrará de una manera privilegiada. Sin emoción, el conocimiento es insípido.
La música de fondo tiene tres grandes objetivos. Primero, producir educación musical y emocional. Segundo, generar el placer de aprender en las clases de matemáticas, física e historia. Platón soñaba con el placer de aprender (Platón, 1985). Tercero, aliviar el síndrome de pensamiento acelerado (SPA), porque la música calma los pensamientos y mejora la concentración y la asimilación de la información. Debería usarse música de fondo desde la primera infancia, tanto en el salón de clases como en la sala de estar.
Los efectos de la música de fondo en el salón de clases son espectaculares. Relaja a los maestros y estimula a los alumnos. La gente joven adora la música agitada porque sus pensamientos y emociones son agitados. Pero después de escuchar música tranquila durante seis meses, su emoción estará acostumbrada y estabilizada.

Fuente:
  • Dr. Augusto Cury, Padres brillantes, Profesores fascinantes

jueves, 9 de septiembre de 2010

La gran pregunta que toda madre y todo padre se hace: ¿Qué será mi hijo o hija cuando sea grande?

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